jueves, 31 de marzo de 2011

Proyecto Repasadores

Sin comida no hay historia: para que el puerto sostenga a diario el procesado y exportación de productos cerealeros es necesario que operarios de Cargill se acerquen a almorzar al comedor de Stella Maris o al kiosco en la entrada del puerto y recuperen energías después de horas de trabajo. Alguien tiene que dedicarse a preparar esa comida, y según la cocinera whitense “Chacha” Marino sin repasador no se puede cocinar. O sea, sin repasador no hay historia.

Este año la Cocina del Museo se pregunta por ese objeto fundamental en la mesada ¿cuáles son los usos de un repasador? ¿cómo fue cambiando con el tiempo? ¿es posible ver en su trama las transformaciones del puerto? ¿y la industria petroquímica? ¿y los cambios de una generación de cocineras a otra? ¿qué piensan de esta herramienta las cocineras de White, Saladero, Boulevar, Cerri y diferentes barrios de Bahía Blanca?

Este domingo las vecinas de las Asociación Amigos del Museo muestran sus repasadores en la mesa, además de tortas que hicieron en su casa, mientras los usaban.

No hay comentarios: