jueves, 6 de octubre de 2011

"Todo tiene que ver con todo",

dice Marcela Ganín, quien trabaja como profesora de Historia en el Colegio La Inmaculada y se sumó al Proyecto Caminatas no con uno sino con tres cursos: cuarto Sociales, cuarto Naturales y cuarto Economía. En la escuela, habitualmente los saberes se presentan bien recortados: el funcionamiento de la célula, al parecer, tiene poco que ver con la historia del movimiento obrero, o con el amarre de un bulk-carrier en el muelle

Pero en la caminata por los límites entre el puerto y el pueblo de White, los límites de los saberes se vuelven difusos. Tienen que volverse difusos, porque para interrogar una palmera plantada durante la construcción del muelle nacional o una cinta transportadora que repentinamente se llena de palomas cuando empieza a funcionar, se necesita una perspectiva en la cual naturaleza, economía e historia no estén escindidas. ¿Dónde termina la naturaleza y dónde empieza la historia? Una pregunta difícil, pero que sin duda se piensa mejor sobre los durmientes que quedaron del muelle del Ferrocarril Sud, junto al cangrejal y con marea baja.


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