martes, 6 de diciembre de 2011

El repasador como documento

El sábado, en una nueva edición de la Noche de los Museos, cocineras, trabajadores, docentes y vecinos de White y Bahía Blanca se acercaron a la Cocina del Museo a mirar los repasadores que habían traído durante el año. En un tendal con más de cien repasadores era posible reconocer una historia personal o familiar tramada con transformaciones económicas que incluyen a muchos más.


Por ejemplo, un repasador hecho por Emilia Paynefil a partir de una bolsa de yerba da cuenta de los modos de consumo previos al supermercado, y también del trabajo de darle otro valor de uso a un material que aparentemente ha quedado obsoleto. En uno que la docente Nancy Clementis bordó en la escuela para su mamá es posible “leer” un momento determinado en el plan escolar. A veces, un repasador cuenta una historia de amor: por ejemplo, María Gabriela Rodríguez le regaló un repasador-calendario a su pareja, Raúl Machado, en 2007. Otras, concentra un relato inmigratorio, como los que trajo Armando Russo de Portugal. Un repasador en el cual se lee la marca “Avon” permite considerar los micro-emprendimientos laborales que organizaron a muchas mujeres en épocas de flexibilización laboral. También es significativo detenerse en las etiquetas que dicen “Made In Brazil”: ¿no es posible evaluar a partir de ellas las relaciones comerciales con el país vecino?



Estos ejemplos dejan ver que el repasador puede ser un objeto privilegiado de indagación histórica, porque articula ciertos vínculos sociales que llegan, en última instancia, a los cambios económicos y políticos de las últimas décadas. Pero claro, también tiene un uso concreto y fundamental en la cocina: “Sin repasador no se puede cocinar” afirma, tajante, “Chacha” Marino. Algunas cocineras dicen que sin música, tampoco: un chamamé, una cumbia, una polka. Eso fue un poco de lo que se escuchó el sábado con Los Beier, Los Greco y Te Va Piola. En un vals que vino del Volga, la historia familiar se trama con el relato de millones de hombres y mujeres que vinieron en busca de trabajo. Sí, justo como en un repasador.

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