miércoles, 27 de julio de 2011

Cómo hacer un patio


Para ver que en eso que llamamos “naturaleza” está la historia, nada mejor que salir al patio. En el de Katty Aponte, del barrio Saladero, hay un gallinero, bolsas de maíz, bidones cortados como maceta y una bañadera con cactus adentro: nadie podría afirmar que la historia de lo natural y de lo social están ahí separadas.

Katty vive en el barrio hace más de 20 años, participa activamente de la vida comunitaria. Desde la Sociedad de Fomento a la Escuelita de Fútbol, todos los chicos la conocen, conocen su patio, y hasta algunos aprendieron a cuidar plantitas con ella. Es por eso que fue convocada a coordinar el “Taller de hacer gajitos” en el museo. Armar un patio es un saber práctico que forma parte de su experiencia cotidiana.


El sábado a las 14.30 en la puerta de la Escuela 40, ya esperaban los chicos para subir al colectivo. Una vez en el museo, se inició el taller ¿cómo armar un patio? ¿cómo hacerlo sin comprar plantas o manuales de jardinería? Saliendo al Paseo de los Bidones Katty empezó a sociabilizar ese saber que implica elegir el tipo de planta que crece de gajito, cómo cortarlo, plantarlo o hacer una maceta con un vasito de yogurt.

Después de una hora de trabajo, y de recuperar energías con el chocolate de la Asociación Amigos del Museo, los chicos volvían al Saladero con malvones, lazos de amor, moneditas, y empezaba otra etapa de cuidado y atención de los gajitos en casa.

Sergio se llevó una plantita que pudo sacar de raíz: un eucalipto, hijo de los centenarios que rodean el edificio del museo, que fue el resguardo de la aduana en 1907. El capital inglés de fines del siglo XIX incluía a una semilla como parte de las instalaciones portuarias para exportar materias primas. Hoy, el eucalipto que se lleva Sergio cambia de utilidad, según Katty: En cinco años vamos a estar sentados a la sombra, tomando mate.

miércoles, 20 de julio de 2011

La dinámica de una tarta de manzanas

El domingo pasado, la mesa central de la Cocina estuvo a cargo de Nancy Clementis (Villa Regina, 1965). Nancy preparó una gran variedad de tartas frutales: Es lo que traigo siempre, comentó, y junto a ellas ubicó dos vasijas de barro que había hecho su mamá. Hace varios años que viene al museo. ¿Será posible reconocer una dinámica en la regularidad de una práctica?

Como otras cocineras que participaron del ciclo 2011, trajo un repasador. Lo bordó en la escuela como regalo para el Día de la Madre. Este repasador es único, sin duda, pero Nancy usa muchos repasadores simultáneamente. Este hábito lo adquirió en Bahía: Cuando voy a Makro me llevo varios, indica, y en la adquisición de nuevos hábitos es posible reconocer los cambios en los modelos de consumo, ligados a la generalización de los super e hipermercados durante la década de 1990.



La música estuvo a cargo del grupo “Babel”, integrado por su compañero Edgar (a quien conoció en Bahía), Fabián “el Petro” Petrosino, Juan, Nicolás y Guillermo, quienes hicieron un repertorio variado que incluyó música popular gallega, celta y algo de rock nacional. Antes de empezar a tocar, Nicolás se metió en la cocina preguntando si podía usar la hornalla para tensar el parche del yambé (un instrumento de percusión de origen africano), y en esa acción se cruzaron dos ámbitos en apariencia tan disímiles como la cocina y la música.



Un domingo en la cocina supone la articulación de diferentes prácticas y grupos de trabajo: los que cocinaron y venden, los que hacen música, los que escuchan y los que se animan al baile, los que preparan el chocolate y los que lo atienden las mesas. Un domingo en la cocina nunca es igual a otro. En definitiva, es la dinámica del hacer, del seguir haciendo.

martes, 19 de julio de 2011

Mirar al museo desde afuera

El viernes 15 y el sábado 16, un grupo integrado por funcionarios del área cultural de Quilmes, Morón y Olavarría participó de distintas actividades que permitieron pensar en qué consiste y cómo se hace un museo comunitario.

Un remache sobre un durmiente en el que se lee “FCS”, el relato de un ex trabajador de la Junta Nacional de Granos señalando la galería de embarque del que fuera el elevador más moderno de Sudamérica o un pescante utilizado por una cerealera multinacional para cargar las bodegas de un buque turco. Esto y mucho más incluyó la caminata por el puerto, en la cual la historia y el presente suponen, necesariamente, un cuerpo y una cabeza que se ponen en movimiento y prestan atención al espacio que hacemos todos los días (aunque no con la misma jerarquía).

Una picada preparada por Cristina Leiva y Graciela Discioscia, cocineras de las cantinitas, y una de ellas integrantes de una familia de pescadores artesanales, fue el momento adecuado para relatar el método de trabajo de la Cocina, que incluye la participación decisiva de la Asociación de Amigos. Articular con una asociación de vecinos no equivale a una relación armónica ni homogénea: la palabra comunidad oculta tensiones y disputas que, en definitiva, forman parte de cualquier historia.

Pero un museo comunitario que es, a la vez, una institución pública sitúa el método de trabajo y a quienes lo llevan adelante, en un espacio particular: el Estado. De esto se habló (y mucho) en dos días intensos en los que, en definitiva, se hizo, se pensó y se debatió en un espacio público.

miércoles, 13 de julio de 2011

Un blog para tu cartuchera

Después de casi un mes de trabajo intenso en el aula, y con el propósito de concluir la tarea emprendida, ayer estuvieron en el museo los chicos de 2º y 3º Polimodal de la Escuela Mosconi, con su profesora de Comunicación, Natalia Schnaider.

Su actividad en la escuela consistió en indagar aspectos del pasado y el presente de Ing. White y el modo en que se los presentaba en distintas fuentes. Así es que abordaron temas tales como: trabajos en el puerto, modos de cocinar y de hablar, inmigración ultramarina y también la más reciente de países limítrofes, la relación de las canzonettas con el rock, el polo petroquímico local y su vínculo con los barrios cercanos, los patios y las propiedades curativas de las plantas, la pesca artesanal, el cereal.

Los materiales que usaron fueron variados: publicaciones, entrevistas, fotografías, testimonios entre la serie de los más convencionales. Según Natalia, el uso del blog del museo como herramienta didáctica y una página de facebook de la materia, donde los chicos se comunicaron, comentaron, preguntaron e intercambiaron información, se tradujo en entusiasmo, interés y compromiso de los estudiantes con el trabajo.

El qué y el cómo resultan inseparables a la hora de proponer cualquier práctica educativa. El uso en la escuela de las redes sociales, en este caso, redujo la brecha entre el afuera y el adentro de la escuela y volvió todo aprendizaje.

miércoles, 6 de julio de 2011

El Estado en una nuez

Edgardo “Fredi” Serra ex trabajador de la Junta Nacional de Granos y actualmente chofer de la Municipalidad en el barrio Noroeste, trajo fotos de un viaje que hizo con compañeros en octubre de 1986 a San Nicolás de los Arroyos. El propósito de la travesía, impulsada por Néstor Cenizo, electricista de la Junta, era traer a la capilla San José Obrero del Bulevar una imagen de la Virgen. Los recibieron trabajadores de la JNG de Puerto de San Nicolás y los atendieron como los dioses, según Raúl “Mumi” Alonso, solidarios y orgullosos de fortalecer lazos con sus pares estatales y bahienses.

En la foto se ve un nogal recién plantado que habían llevado desde Bahía en el buche del colectivo, en señal de agradecimiento y con el objetivo de poder a través de los años verlo crecer y que nuestros hijos recojan los frutos de nuestra querida Junta, contó Fredi. Como en otras empresas públicas, el Estado solía contratar a los hijos de quienes ya trabajaban allí.

La liquidación y privatización de la JNG entre 1991 y 1994 puso fin a una experiencia de trabajo. Menem nos retiró. A mí en el ´94; fui de los últimos.

En este momento en que se vuelven a discutir las funciones que el Estado había resignado décadas atrás, la pregunta por la suerte de ese nogal que conectó dos puertos cerealeros y similares experiencias de trabajo tiene toda su vigencia. La pregunta por la función del Estado está ahí, en una nuez.

En la foto: de lentes espejados, “Mumi” Alonso; de rojo, Elvio Passeti; agachado con camisa a cuadros, Juan Carlos Miguel; de manos en la cintura, Roberto “Pocho” Nuñez.

lunes, 4 de julio de 2011

Bolsa – repasador

Este domingo Lorena Magallanes, cocinera y repostera de Villa Rosas, acercó a la Cocina un repasador perteneciente a su tía abuela, Emilia Paynefil de Sánchez. Doña Emilia vivía en el campo, en la zona de Gobernador Costa, Chubut. El repasador está confeccionado con una bolsa de yerba marca “Burrito”, cortado y terminado en sus bordes con la técnica del crochet. Doña Emilia hacía todos los trabajos que demanda un campo en el sur argentino. Y ese repasador, habla de las continuidades entre zonas productivas, imposibles de escindir en cualquier relato que quiera dar cuenta de la complejidad de la totalidad social: de la yerba "Burrito", la venta a granel, el almacén de ramos generales, al mate entre jornadas de trabajo, el oficio de costurera y la cacerola caliente que se toma de las manijas con el repasador. Y la continuidad en el tiempo, como relato y como memoria: cuenta Lorena que en las imágenes que concentra para ella el repasador -su infancia, sus tías – ubica el deseo de aprender a cocinar como oficio. Sí claro, lo repetimos: en un repasador, también se lee el mundo.

viernes, 1 de julio de 2011

Olor a papa frita

Ayer, en el marco del proyecto educativo 2011, los chicos de 1º año G del Ciclo Básico de las Escuelas Medias de la UNS, caminaron por el difuso límite entre el pueblo y el puerto. En el trayecto fueron detectando elementos concretos que les permitieron distinguir distintas etapas en la historia del puerto.


Justo enfrente de la cinta transportadora de Cargill se acercó Raúl Zanotti, operario de la empresa y papá de Agustina, quien comentó: mi papá trabaja en la parte de producción, con las máquinas. Raúl les explicó a los chicos algo de lo que veían, de qué se trataba el olor que percibían y acerca de su casco de protección.

Un cartel del FCS, los galpones del ex muelle nacional, el olor a girasol tostado (a papa frita según Nicolás), el testimonio de un trabajador como elementos para armar un relato sobre el camino.