sábado, 24 de marzo de 2012

Pañuelos (de estibador y blancos)


















También se puede hablar del golpe del ’76 desde la mirada de los estibadores del puerto de White, entre los cuales estaba Oscar Reynafé (Córdoba, 1951), que contó esto en la Cocina del Museo en 2008 y lo volvió a contar ante el Tribunal Oral Federal que juzga los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura:

Cuando cayó el gobierno peronista, en el ’76, yo fui encarcelado en la Base Naval de Puerto Belgrano. Yo salí encapuchado de acá. Vine a preguntar por qué estaba detenido un hermano mío. Cuando llegué me dicen: “Queda a disposición del Poder Ejecutivo Nacional”. Entonces quedamos los tres hermanos detenidos. Nadie te informaba nada, a mi mujer nadie le decía, a mi hijo tampoco. En la Base Naval había una luz muy potente y el mar rugía abajo. Te decían: “Si te movés, te largo”. Ahí perdías la noción del tiempo. Habremos estado una semana, diez días. Cuando salimos nos agarramos de la pared. Algunos muchachos después dejaron de venir al puerto.

Oscar había sido delegado sindical de los estibadores y se identifica como peronista. En 1966, los portuarios habían hecho una huelga grande contra las medidas de racionalización laboral implementadas por Onganía. No es difícil encontrar ahí el antecedente del modelo económico que implementaría la última dictadura diez años después: un “puerto moderno y eficiente” es un puerto con pocos trabajadores dóciles que no defienden sus derechos.


Hoy, el Estado pretende garantizar esos derechos, y también permite volver a contar historias como las de Oscar; no para recrear un pasado sino como un acto de justicia en el presente. Ahí, en ese buque naval, pero sobre todo acá, en el relato, hay un indicio para pensar: No perdamos la noción del tiempo.

No hay comentarios: