lunes, 2 de julio de 2012

YPF, el Estado también se cocina

Ya estaban sentados algunos chicos en la Cocina cuando llegó Raúl Gertiser, ex trabajador de YPF, con una bolsa de la que fue sacando una serie de botellas de plástico en las que se leía, por ejemplo, “CS Cañadón Seco – Caleta Olivia – S = 0,895”, “NRN Neuquén – Río Negro. Cuenca Neuquina. S =0, 855 – 0, 860”. Raúl había preparado especialmente muestras de petróleo de distintos yacimientos para usar como recurso didáctico en el taller. Así empezó el encuentro, que se propuso abordar la historia y el presente de YPF, la empresa creada por el Estado en 1922 para explotar el petróleo del territorio argentino, privatizada en 1998 y renacionalizada hace unos pocos meses. Ahí, en esas pequeñas botellas preparadas por un “ypefiano” –tal como se identifican a sí mismos los ex trabajadores de la empresa- se concentran noventa años de historia y de presente, que fueron pasando por las manos –¡y por las cabezas!- de los chicos y de los docentes.


Cuando llegaron Walter Veppo y Miguel Ángel “Tula” Melcon, también ex trabajadores de la empresa, los chicos del Mosconi empezaron a hacerles preguntas relacionadas con su historia laboral. A partir del diálogo, se fueron definiendo las particularidades del trabajo en una empresa pública: YPF era treinta, treinta y cinco mil empleados; era una familia. Estábamos en nuestra casa. Algunos la llamaban la ‘mamá YPF’. Teníamos nuestro buen trabajo, nuestra excelente obra social, mucho turismo. Hasta que en la década del ’90 fue privatizada, la energía, que es un tema estratégico, totalmente, contó Veppo, quien ingresó en la empresa en 1969 y estuvo a cargo de la planta de Puerto Rosales hasta la privatización. Trabajar en YPF implicaba estabilidad y bienestar para los trabajadores y sus familias, pero también tenía un sentido estratégico: el petróleo es un recurso básico para el funcionamiento de un país. Por eso los ex trabajadores coincidieron en que la privatización fue negativa: YPF no se podía privatizar, opina “Tula” Melcon, hijo de ypefiano y criado en la primera casa whitense que tuvo un televisor, allá por la década de 1960. Si estábamos mal, bueno, vendíamos el 40 por ciento, el 45, pero nunca así, todo, cosa que si vos tenés más del 50 mandás. Por eso está bueno que vuelve a ser nuestra. Hay que ver cómo se maneja. 

Finalmente, Gertiser llamó la atención sobre el nombre de la escuela que estaba participando del taller: Lo importante, chicos, y que hay que destacar es el nombre que lleva la escuela de ustedes, y resumió enseguida el rol del general ingeniero Enrique Mosconi en la historia del petróleo argentino. Hablar de YPF es hablar del trabajo en una empresa pública, es hablar del sentido estratégico de ese recurso para el desarrollo, pero también es hablar de una escuela pública. En definitiva, es hablar del Estado, con sus complejidades, sus transformaciones, pero sobre todo: del Estado como una construcción histórica. Después de haber conversado y debatido durante una hora y media, llegó el turno del desayuno. Sí: el Estado también se cocina.

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