martes, 27 de noviembre de 2012

Rezo por vos

San Silverio es, para White, no solo el santo que trajeron las mujeres de los pescadores ponceses a fines del siglo XIX y un culto que se mantiene. San Silverio es una experiencia compleja, que persiste porque se transforma: el cambio en la fecha original de la procesión (que en Italia es en junio, momento de pleno invierno acá), la presencia del santo en las jornadas laborales de la pesca, la salida desde la parroquia al piquete en la ría en el año 2000, la organización constante de las instituciones comunitarias que lo acompañan hasta el muelle y le hacen ofrendas en la ría.



Este año, el museo propuso continuar con esa dinámica por medio del uso del paseo público ubicado en el puerto: para eso se convocó al músico Charly Salamida y a la banda “Los Nonnos de Atilio”, todos nietos de pescadores. Mientras los visitantes iban llegando (muchos de ellos con mate y reposera) Charly Salamida arrancó con una versión de “Rezo por Vos” y luego los “Nonnos” le dedicaron al santo el tema “Oh sole mío”. También participó de la fiesta un grupo de artesanos whitenses que expusieron sus productos al público que paseaba por los alrededores.

El santo elevado con una grúa y paseado en la ría con una lancha de prefectura, los elevadores de granos de Cargill, las canzonettas italianas cantadas por jóvenes de formación rockera, la marcha de los integrantes del Centro Laziale, el uso del espacio público en el puerto, son elementos que invitan a leer la complejidad de la relación del santo con la comunidad y su presente y dan el puntapié para seguir trabajando, el año próximo, en una fiesta central para los whitenses. 

viernes, 16 de noviembre de 2012

El bingo gratis

 Como todos los años, la Asociación Amigos del Museo preparó el bingo que llama “Trago largo”, porque además de premios y platos dulces o salados, incluye un trago en vasos largos.

Durante toda la tarde se juegan nueve cartones, con premios donados por negocios, instituciones o por la propia Asociación. El último cartón es gratis. Incluye dos premios que tienen que ver con alguna de las actividades que el museo lleva adelante durante el año. Esa es la ocasión para contar a las más de ochenta vecinas presentes acerca del trabajo de investigación, archivos, talleres y publicaciones. Sí, justo antes de jugar su suerte en un cartón. 

Este año el premio tenía relación con el proyecto “La cocina llena de enchufes”, que indaga acerca de la historia de los electrodomésticos y cómo cambiaron las prácticas de cocina con su incorporación al uso cotidiano.  

¿Y qué tiene que ver con ese proyecto el premio, que era una esterilla para playa y un kit para tomar cerveza con picadita? Todas las presentes lo confirmaron: Tener lavarropas y batidora aumentó el tiempo libre: ¡¡¡Sino estaríamos con la tabla de lavar y no en el bingo!!!

jueves, 15 de noviembre de 2012

Aula-Cocina


Este domingo a las 16.00 hs. la Cocina es Aula: El  Centro de Formación Agraria N 18 prepara una mesa riquísima, para probar parte del intenso trabajo que lleva a adelante durante todo el año. Además, el legendario "Luisito" Ruppel y su acordeón, que salió de Tornquist al mundo: ¡Desde la orquesta de Taravelli hasta la fábrica Honner, en Alemania! Todos los que  guardan su música en la memoria o en un longplay, podrán escucharlo en vivo. ¡¡¡Los esperamos!!!!

lunes, 12 de noviembre de 2012

Un robot en tu cocina


A partir de hoy en la cocina del museo se puede ver esta multiprocesadora Kenwood, de 1959. Fue el primer electrodoméstico lujoso que llegó a las cocinas inglesas después de la segunda guerra mundial y hoy es considerada uno de los primeros productos con una fuerte campaña de publicidad en los medios. También en Argentina, donde era promocionada por la revista “Mucho gusto” y su programa de cocina por televisión, en los años sesenta.

Acá, la misma Doña Petrona C. de Gandulfo en “Buenas tardes, mucho gusto” haciendo un pastel de nueces y cerezas con la Kenwood de 1962.

viernes, 2 de noviembre de 2012

El límite como posibilidad

Acaba de terminar un nuevo taller del proyecto “Manzana y Estado”, a través del cual el Museo y el Colegio Mosconi vienen indagando la compleja relación entre el puerto, el Estado y la industria en White. Esta vez, la propuesta consistió en interrogar la presencia (o ausencia) de límites entre el barrio 26 de Septiembre y el polo petroquímico más grande de la Argentina. La pregunta suponía, por supuesto, abordar el concepto mismo de límite. Un límite es una posibilidad, dijo Gabriela, una de las docentes. En el aire no hay límite. Si estás en el barrio y  cruzás la calle, el aire sigue siendo el mismo, explicó Anabela, señalando una forma concreta en la cual se observa esta cuestión. Hay límite porque es privado, indicó Facundo y Candela aclaró, rápidamente: Con el aire hay límite, pero con la plata no. Para los chicos que viven en White, la existencia de un límite es una cuestión compleja: es algo que se vive, se experimenta, y sobre lo cual se toma posición. Un límite, entonces, es una cuestión histórica. Allí, en su posibilidad, se pueden detectar las transformaciones en el vínculo entre el Estado y la industria.
Pero esta interrogación fue solo el inicio, porque después de las especulaciones había que pasar al armado de un itinerario particular que permitiera dar respuesta a la pregunta inicial. Mientras los chicos hacían las propuestas, Bianca trazó sobre un plano de la Dirección de Catastro el recorrido que el viernes que viene, en el cierre del proyecto anual, convertirán en una práctica concreta sobre el espacio. Lo que hoy se pensó y se discutió, el 9 de noviembre se va a caminar.