martes, 6 de agosto de 2013

Estado al plato

Ayer a última hora de la mañana pasó por el museo Néstor Alfieri, trabajador de remolcadores jubilado y vecino de Ingeniero White. Trajo el objeto del que nos habló en varias oportunidades: un plato de la Flota Fluvial del Estado, la empresa pública que hasta 1981 se hizo cargo del remolque de buques en los ríos y puertos de la Argentina. El plato tiene que ver directamente con su oficio a bordo de los remolcadores de la Flota Fluvial: marinero cocinero. Venían platos, repasadores, cubiertos, todo de la Flota. La vajilla formaba parte de las condiciones de trabajo que el Estado garantizaba a los trabajadores que realizaban una tarea fundamental para el comercio de nuestro país. Néstor contó que cada objeto era inventariado y, por lo tanto, había que consignar la rotura eventual de cada pieza, algo cotidiano si se piensa que día a día comían hasta doce marineros a bordo de un remolcador. En 1981, Martínez de Hoz, ministro de Economía de la última dictadura, inició el proceso de liquidación y privatización de la Flota Fluvial del Estado, en el marco de una política que se profundizaría años después. Cuando algunas de sus embarcaciones fueron transferidas a la empresa Satecna, los bienes, entre los cuales estaba la vajilla, no fueron inventariados. Eso le permitió a Néstor llevarse uno a su casa, teniéndolo guardado por casi treinta años. Hoy, el plato vuelve a formar parte un inventario, esta vez, de un museo del Estado.