lunes, 23 de junio de 2014

¿Qué pasó el fin de semana?




















Pasó que arrancó el ciclo “Del garaje a la cocina” con Los Jagüeles y Los Horrendos. Pasó que llegaron muchos chicos y chicas que no conocían el museo. Pasó que en las salas los visitantes tenían remeras de los Ramones, Motorheäd, o la camiseta de Argentina. Pasó que se cantaron canciones, se bailó, se armó un mini-pogo. Y todo eso pasó, porque el museo siempre tiene un oído en el presente y eso implica ahora -entre otras muchas cosas-  escuchar rock, pensar en todas las bandas que se mueven, su organización, sus públicos, y la posibilidad de entablar un diálogo con todas ellas. Porque un museo comunitario, que es a su vez, una parte del Estado, así con la potencia de estos cruces y los desafíos que implica es como quiere construir lo público.

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