lunes, 16 de abril de 2018

Ya están los ingredientes, ahora ¡a cocinar!

Este año, el Museo del Puerto vuelve a pensar los modos posibles de conocer este territorio.
Por eso, el área educativa armó una serie de propuestas que se
desprenden de un eje central: ¿Cómo se cocina un puerto?



















Pensadas y diseñadas para cada nivel educativo, con materiales didácticos para
trabajar;  cada niño, niña,  joven y adulto con la mirada atenta de un/a cocinero/a, podrá explorar los espacios del museo, buscando materiales y procesos que le permitan problematizar la construcción histórica del puerto, así como impulsar la imaginación para construir, de manera colectiva, una receta (posible) para cocinar un puerto.

Es que en el Museo del Puerto, hay una cocina.



¿Se podría pensar la historia de una comunidad, de un puerto, de un país, sin tener en cuenta sus cocinas? ¿Sin poner atención en las personas (sobre todo mujeres) que han preparado, inventado, imaginado, las comidas que día a día hace que trabajadores y trabajadoras, gerentes, funcionarios políticos, muevan sus cuerpos, y sus cabezas, tengan energía y hagan funcionar las cosas?



La cocina es el combustible de la historia. Por eso es el lugar donde empieza y termina todo o, al menos, cada visita al museo, por un momento.


No hay comentarios: